jueves, 21 de enero de 2016

La praxis del patriotismo


¿Cuál es el fundamento del patriotismo? ¿Sobre qué se sustenta el patriotismo? ¿De dónde nace el patriotismo? No hemos hablado mucho sobre esto, o no nos hemos dedicado a responder preguntas como estas. Entendemos como patriotismo el sentimiento que tiene un ser humano por la tierra natal o adoptiva a la que se siente ligado por unos determinados valores, afectos, cultura e historia. Quizás esta definición se halle carente de contenido. 

Profesamos en nuestros días un patriotismo vacío de valores, cultura e historia. Hemos heredado un patriotismo rancio y muy disperso tras la dictadura franquista. Nuestro patriotismo no puede, por muchas cosas, limitarse al himno, a la bandera ni al "¡Viva Eghpaña!" La España de hoy es heredera de culturas, es heredera de lenguas, es heredera de reinos, es heredera de artistas, es heredera de legislaciones, es heredera de tradiciones. España es la mayor encrucijada de devenires históricos que debemos tener en cuenta uno por uno, quedarnos con lo mejor de cada uno de ellos para incluir; y no excluir. 

Una dictadura es elitista, excluye y veta sectores de un país. Nada menos hizo el franquismo. Por ello, debemos enterrar los últimos vestigios de la antigua España, esos tópicos que aún quedan en la España profunda. Con ello también debemos eliminar los prejuicios sobre lucir nuestra bandera constitucional. Es un factor imprescindible si queremos construir un patriotismo común. 

Pero para que todo sea posible, debemos empezar por superar nuestro pasado. Es una realidad y así lo reafirmaré siempre, que nuestro país no ha superado la dictadura franquista que mantuvo en la sombra a España durante 40 años. Es obligación de un país serio hacer efectiva la total recuperación de su Memoria Histórica. Debemos abrir todas y cada una de las fosas que aún quedan por abrir. Dotar a nuestra Ley de Memoria Histórica de los recursos suficientes para su total desarrollo. Retirar todos y cada unos de los símbolos franquistas existentes en cualquier espacio público de nuestro país, puesto que así lo contempla la Ley 52/2007 de Memoria Histórica. Y, sobre todo, educar a los más jóvenes en unos valores democráticos firmes y reales, los cuales servirán para construir el camino de la democracia de todas las generaciones, por lo que es importante recuperar una asignatura como lo fue Educación para la Ciudadanía y dar a la Filosofía el peso que merece. La Transición española sirvió para unir a las dos españas, pero restaurar de manera completa nuestra Memoria Histórica sellará de manera excepcional la unión entre las dos españas. 

Tras esto, debemos asumir que el patriotismo es una praxis, una praxis que se traduce en defensa. La patria no puede parcelarse en un concepto, una idea o una esencia. La patria debe construirse y defenderse. Y defender nuestra patria es defender nuestros hospitales públicos, nuestras escuelas públicas, nuestras gentes. Defender nuestra patria es indignarnos cuando un compatriota sufre una injusticia; y tras indignarnos, pelear para que no se vuelva a repetir. Esa es la praxis del patriotismo, la que debemos aprender y reivindicar, puesto que soñar esencias o ideas de un país no nos lleva a construirlo. 

Así pues, salvando la subjetividad que inevitablemente conlleva el sentimiento de patria, debemos intentar conseguir un patriotismo que construya. 

"Aléjate presuroso de los que emplean el tiempo en repetir que son patriotas y viven del patriotismo de los demás." Constancio C. Vigil.


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